De la pandemia sacan provecho los poderosos

José Arlex Arias, Cartagena, abril 6 de 2020

Es una verdad “de a puño” que los muertos los pone el pueblo. La historia indica que en las pandemias que han existido en el recorrido de la humanidad han sido millones las personas que han perdido la vida de la manera más horripilante, con casos que van desde diversas epidemias de gripe, difteria, viruela y tuberculosis hasta pandemias más mortales como: la peste negra o peste bubónica, que mató a veinte millones de europeos en seis años (una cuarta parte de la población total). El cólera, que aparece hacia 1816-1817 y aún es una realidad social que mata a millones de personas –según la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen entre 1,3 y 4 millones de casos en todo el mundo, y entre 21.000 y 143.000 muertes–. La «gripe española» (19181919) mató a 25 millones de personas en el curso de seis meses. La gripe asiática de 1957. La gripe de Hong Kong de 1968. El ébola de 1976, con tasa de letalidad entre el 50 % y el 90 %. El VIH/SIDA (sus víctimas se estiman entre los 20 y 25 millones). El síndrome respiratorio agudo severo (SARS) de 2002. La gripe aviaria se convirtió en amenaza de pandemia en 2005. La gripe A (H1N1), conocida como gripe porcina (2009-2010). Y ahora el COVID-19, producida por un nuevo tipo de coronavirus, que cambiará por completo a este mundo. Al sumar todas estas enfermedades, las víctimas, en más del 95 % de los casos, han sido las personas del común: Millones y millones sufrieron un atentado contra su vida al carecer del acceso a los derechos fundamentales como agua limpia, alcantarillado y un servicio universal, público, científico y esencial de salud.

Pero de estas crisis humanitarias siempre han sacado provecho los grupos de poder, que se dan el lujo de poner en la presidencia de sus países a quienes cada día los convierten en más ricos. En medio de esta pandemia, los colombianos ven cómo el anunciado fracaso de la Ley 100 se hace más evidente y que el gran negociado de las Empresas Promotoras de la Salud tiene al sistema sanitario en una crisis que ayudará a matar a miles de colombianos que se sentirán indefensos. Sin embargo, la sed por el dinero de estos “todopoderosos”, apropiándose de los recursos del Estado, es insaciable. La revista Semana del 29 de marzo al 5 de abril, en su sección Confidenciales reconoce: “Hay que reglamentar: El Fondo de Mitigación de Emergencias, creado para darle oxígeno al sector privado durante la crisis, le entrega un cheque en blanco de más de 15 billones de pesos al ministro Carrasquilla. El decreto lo autoriza para invertir en acciones o bonos de compañías privadas sin ninguna condición fuera de que esta sea considerada una “empresa que preste servicios de interés nacional””. Esto es corroborado por una carta enviada al presidente Iván Duque por 85 congresistas de varios partidos políticos en la que le exigen: “Reformar el Decreto 444/20. No podemos desfinanciar a los entes territoriales para atender la emergencia del COVID-19… Estos recursos, según la norma, serán administrados por el Ministerio de Hacienda para… apoyo de liquidez transitoria al sector financiero… invertir en instrumentos de capital o deuda emitidos por empresas privadas, públicas o mixtas”. El Gobierno Nacional, con el coro de los grandes medios de comunicación, dice que es mentira, mientras la gente pasa dificultades sin poder escoger entre quedarse en cuarentena o salir a rebuscarse para ver si se gana el premio gordo del virus. ¡La crisis de los ricos siempre la pagan los pobres!

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